Ley de emprendedores

Ley de emprendedores: “más vale tarde que nunca”

Publicado el 11 junio, 2013 | Ricardo Peñalver García | Emprender

El pasado viernes 24 de mayo se presentó el esperado Anteproyecto de Ley de Apoyo a los Emprendedores, un proyecto normativo que hay que entender en el marco de una estrategia global del Gobierno de lucha contra el desempleo. 

El Anteproyecto incluye medidas para facilitar la actividad empresarial en temas como fundación y constitución de empresas, el apoyo a la financiación o facilitando su relación con las administraciones públicas.

Además, se incluyen medidas para favorecer y ayudar a las empresas a enfocar parte de su negocio hacia el sector exterior, dada la escasa demanda de consumo interno.

De momento, para nosotros, una cosa es clara y muy positiva: el Gobierno ha reconocido la necesidad de regular el emprendimiento y apoyar a las pymes que, no obstante, son el 99 % de las empresas de nuestro país.

Una ley de futuro, pero que llega un poco tarde

Como ya hemos señalado al principio esto es sólo un anteproyecto de ley. Todavía tiene pendientes muchos trámites parlamentarios, discusiones, cambios, aportaciones y regulaciones y habrá que esperar a su redacción definitiva para poder valorar en su justa medida.

Es una buena iniciativa del Gobierno sobre lo que sólo hay que lamentar una cosa: que esta ley no fuera aprobada por otros Ejecutivos precedentes y promovida por todas las fuerzas políticas, sociales y ciudadanas años antes de iniciarse esta crisis para que, una vez inmersos en ella, la salida fuese más rápida y menos traumática de lo que está siendo.

Sólo podemos decir una cosa: “más vale tarde que nunca”

Medidas de apoyo a emprendedores

Se ha hablado mucho de medidas como la limitación de la responsabilidad derivada de las deudas empresariales, la creación exprés y con un coste menor de sociedades, la aplicación del IVA de caja para pymes y autónomos o las nuevas facilidades a la hora de afrontar dificultades con medidas ligadas a lo que se llama “segunda oportunidad”. Son medidas que pretenden responder a una demanda “histórica” de las pymes y que ha sido muy bien recibidas por todos los agentes implicados.

No vamos a extendernos en explicar estas acciones para evitar repetir lo que puede encontrarse sin demasiado esfuerzo en internet.

Otras medidas incluidas sobre las que no se ha hecho demasiado ruido sí nos parecen interesantes, aunque para valorarlas haya que utilizar un enfoque de medio/largo plazo.

Son, a nuestro juicio, propuestas para sentar unas bases sólidas en el emprendimiento que darán sus frutos en el futuro, al incorporar acciones alejadas de lo que se ha hecho hasta ahora y que conformarán la nueva forma de hacer las cosas en próximos años.

Fomento del espíritu emprendedor en el ámbito educativo

Incorporar conocimientos que incentiven y acerquen la actividad emprendedora en todas las etapas educativas, favoreciendo la iniciativa y las habilidades emprendedoras en los jóvenes.

En este sentido, materias específicas sobre temas administrativos, jurídicos o fiscales, impartidas por emprendedores reales a modo de seminarios, charlas, jornadas etc., similares a los que se imparten, por ejemplo, en los centros de incubación empresarial, y siempre adaptados al nivel curricular del alumno, pueden ser un muy buen complemento a la formación teórica del profesor en el aula.Investment

Incentivos a la inversión empresarial

En este sentido, destacamos dos medidas: el incentivo a la reinversión de los beneficios en la propia organización, bien sea por reinversión directa en el negocio, como por el desarrollo de proyectos de I+D+i y los incentivos fiscales a los Business Angels.

Todo lo que incentive a cambiar el modelo anterior en el que muchos empresarios “invertían” sus beneficios en inmovilizados de carácter inmobiliario (pisos, naves, suelo, etc.), por un modelo que premie la reinversión y la mejora continuada será, a nuestro juicio, un buen síntoma.

Si las empresas reinvierten en sus propios negocios serán más competitivas y generarán mayor valor a medio y largo plazo, que favorecerá una mayor creación de empleo y capacidad de generar beneficios, de crecer y de desarrollar nuevas vías de negocio que garanticen su sostenibilidad y crecimiento futuros.

De igual manera consideramos que los incentivos a inversores particulares para que inviertan en proyectos de emprendedores, a modo de mecenazgo, son un aliciente muy positivo para que el capital español se invierta en dinamizar empresas que creen empleo y riqueza, en lugar de hacerlo en activos inmobiliarios como se ha hecho hasta ahora.

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Sobre el autor

Licenciado en Historia del Arte por la Universidad de Zaragoza, doctorado en la de Viena y postgrado en gestión cultural. En verano de 2004 se incorporó a la redacción de Radio Praha, donde trabajó como corrector de español, redactor para las emisiones de español, inglés y alemán, y locutor. Posteriormente, inició sus estudios de licenciatura en Economía. Entre su trayectoria posterior, cuenta con la experiencia como asesor al Gabinete del Departamento de Salud y Consumo dle Gobierno de Aragón, en calidad de experto TIC y responsable de coordinación con el Gabinete de Comunicación.

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