Soñador, crítico, realista, PNL, coaching

El emprendimiento desde la óptica de Walt Disney

Publicado el 3 diciembre, 2013 | Livia Álvarez Almazán | Motivación

Cuando planteamos una idea de negocio, es habitual que tengamos bloqueos a la hora de llevarla a la práctica. Una técnica que nos puede ser de gran ayuda es la que Walt Disney aplicaba a sus proyectos de películas.

Este gran productor y director de cine tenía tres personalidades muy definidas: el soñador, el realista y el crítico. Primero, Disney daba rienda suelta a su creatividad e imaginaba sin freno alguno. Después, pasaba ese sueño por el filtro del realista y se preguntaba cómo podía hacer realidad su película. No la cuestionaba sino que buscaba opciones para realizarla. Finalmente, se imaginaba en la butaca, viendo esa película hecha realidad como si fuera un crítico de cine y la analizaba desde su parte constructiva: qué funcionaba y qué no. Esta forma de funcionar es aplicable a cualquier proyecto empresarial.

Aplicando la técnica de Walt Disney

emprendimientoPrimero, dejamos que aflore nuestra parte creativa y soñamos sin límites –hay personas a las que esta fase les cuesta especialmente, porque se sienten más identificados con el realista o el crítico, sin embargo, soñar es un motor esencial. A estas personas les puede ayudar generar un espacio físico específico para soñar, un lugar en su oficina o en su casa destinado a este fin, rodeado de elementos que les inspiran. Walt Disney había habilitado una habitación diferente para cada uno de estos roles-.

Después, nos ubicamos físicamente en un lugar diferente –puede ser a un metro del soñador o en otra habitación- y dejamos que afloren opciones, alternativas que nos permitan llevar esa idea a la práctica, buscamos los cómos: cuantas más posibilidades, mejor.

Una vez pasado este filtro, nos colocamos en otra ubicación y dejamos que nuestro crítico constructivo analice ese sueño con sus alternativas para ser llevado a la práctica: puntos fuertes, puntos débiles, posibles obstáculos, cómo salvarlos, etc. Se trata de conectar con ese crítico que no echa por tierra los proyectos sino que, todo lo contrario, permite que salgan delante de una forma adecuada.

Es importante dedicar el mismo tiempo a cada uno de los roles y no escaparnos de ninguno. Con toda esta información, volvemos a hacer una ronda por los tres perfiles: tomamos esa idea inicial con la información añadida del crítico y del realista y soñamos. Después, pasamos por nuestro realista y, finalmente, nuestro crítico. Así terminamos de dar forma a nuestro proyecto y recibimos nueva información.

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Sobre el autor

Licenciada en Ciencias de la Información, rama Periodismo, por la Universidad Pontificia de Salamanca. Coach ejecutiva y personal. Especializada en comunicación corporativa, es codirectora de 960 Pixels Comunicación. Ha trabajado en los gabinetes de comunicación del Gobierno de Aragón, de Expo Zaragoza 2008 y de Ebrópolis; ha sido la responsable de prensa de la Institución Ferial de Barbastro y de varias ediciones del Congreso de Periodismo Digital. Fue jefa de redacción en Aragón Rutas. Completó su formación en RNE en Aragón y en Agencia EFE.

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