Momentos para pensar en el camino

Reflexionar para mejorar

Publicado el 22 abril, 2015 | Ricardo Peñalver García | Emprender

Ya hemos visto en algunos de los post publicados en Finikito que emprender es una tarea dura, un camino largo y tortuoso que en el mejor de los casos acaba bien, pero del que todos los que lo inician aprenden algo.

Imbuidos en las dificultades del día a día, preocupados por facturar o por captar a uno u otro cliente a menudo nos falta dedicar un tiempo, aunque sea breve, para reflexionar.

Hacer inventario de dónde estamos, hacia dónde vamos y cómo queremos hacer las cosas.

Estas “paradas” o momentos de reflexión son imprescindibles para tener una visión clara de las cosas. Son como esa pausa que hacemos subiendo una montaña para tomar aire, momentos antes de “asaltar” la cumbre.

Plan de negocio

A menudo, antes de comenzar una aventura empresarial realizamos planes de empresa del tipo “model canvas” u otros, en los que invertimos horas de trabajo, esfuerzo y estudio concienzudo de modelos de negocio y viabilidad de productos o servicios en un mercado determinado.

Business_Model_CanvasEs muy frecuente que se utilicen sólo al comienzo y acaben, en el mejor de los casos, en el fondo de un cajón o en una carpeta olvidada del ordenador.

Estos modelos están muy bien para empezar pero sería bueno rehacerlos de forma periódica y evaluar los resultados que vamos obteniendo en el proceso. En estos documentos siempre se incluyen proyecciones de ventas, precios, cadenas de suministros y procesos que son meras conjeturas basadas en supuestos cuasi teóricos, que rara vez se repiten exactamente cuando los ponemos en realidad.

Entonces, ¿por qué no contrastar sus resultados con los que luego se obtienen?, ¿alguna vez has contrastado tus proyecciones con los resultados reales? Si la respuesta es NO, entonces deberías plantearte hacerlo porque esta comparación puede ser una buena herramienta de “reflexión” sobre la situación de un momento puntual en la empresa.

Además, puedes incluir como ejercicio de planificación la realización de nuevos modelos periódicamente que te sirvan para contrastar con los resultados reales de diferentes momentos del año.

Reconoce tus éxitos y aprende de tus fracasos

Frases célebres que pueden servir a emprendedores como elemento motivador o inspirador en el desarrollo de sus productos“Los éxitos hay que celebrarlos y de los fracasos hay que aprender”

Es fácil reconocer un éxito cuando sucede. Lo que no es tan habitual es reflexionar sobre los porqués de esos buenos resultados. Tendemos a pensar que es porque hemos hecho un buen trabajo, algo que no será así el 100 % de las veces.

Analizar qué estuvo bien en la panificación y qué nos llevó a alcanzar el éxito puede ayudarnos a evaluar qué parte de los resultados ha sido debida a nuestra planificación y qué parte a coyunturas o factores externos que nos han beneficiado.

Cuando se han obtenido buenos resultados por nuestro trabajo, lo que sí que hay que hacer es celebrarlo.

Compartir el éxito es muy eficaz para fortalecer la relación con quienes han participado en el proyecto o con aquellos  que trabajan para nosotros. Es bueno hacer actividades externas fuera del trabajo, como fiestas o deportes al aire libre, que permitan ahondar y mejorar las relaciones interpersonales entre los miembros del equipo o de los empleados de la empresa.

Con los fracasos, no podemos actuar de la misma forma. No debemos castigar a los demás ni castigarnos porque solo generará frustración. Hay que reflexionar y aprender de ellos, tal y como ya comentamos en el post sobre el libro negro del emprendedor.

En este sentido, puede ser una muy buena práctica escuchar a nuestros clientes insatisfechos o agentes externos ajenos a la organización. Son a menudo una inmejorable fuente de información para evaluar qué es lo que no funciona o qué estamos haciendo mal. También, en reuniones con el personal o los miembros del equipo en los que se analicen todos los pormenores que hayan influido en el mal resultado.

En el ámbito empresarial hay que tomarse tiempo para estas reflexiones, tanto sobre los éxitos como sobre los fracasos, o simplemente de forma puntual.

Ese debe ser nuestro punto de partida para la toma de decisiones y cambios que nos ayuden a reconducir nuestro trabajo hacia nuestras reflexiones y objetivos, a menudo suscitados por nuestra intuición. Sólo podremos escucharla activamente si nos paramos, respiramos y procuramos, aunque sólo sea por unos minutos, observar la realidad con los pies en contacto con la tierra y desde una óptica diferente a la que nos permite el ajetreo de nuestro día a día.

  Fuentes de la fotografía

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Sobre el autor

Licenciado en Historia del Arte por la Universidad de Zaragoza, doctorado en la de Viena y postgrado en gestión cultural. En verano de 2004 se incorporó a la redacción de Radio Praha, donde trabajó como corrector de español, redactor para las emisiones de español, inglés y alemán, y locutor. Posteriormente, inició sus estudios de licenciatura en Economía. Entre su trayectoria posterior, cuenta con la experiencia como asesor al Gabinete del Departamento de Salud y Consumo dle Gobierno de Aragón, en calidad de experto TIC y responsable de coordinación con el Gabinete de Comunicación.

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