El cerebro triuno

Trabaja y vive usando tus tres cerebros

Publicado el 15 mayo, 2014 | Livia Álvarez Almazán | Motivación

En una empresa, se aplica un ERE. Uno de los trabajadores piensa: “con lo que yo he trabajado aquí y así me lo pagan…” Otro se plantea: “tengo que reciclarme, buscar contactos, otro empleo, este verano nada de vacaciones…” Finalmente, uno decide: “panda de impresentables, mañana me pongo en la puerta y se van a enterar los directivos cuando entren. Esta gente se merece lo peor”. Ante la misma medida, tres reacciones distintas. ¿Por qué?

Nuestro cerebro no es uno sino tres: tiene una base instintiva -también llamado cerebro reptiliano-, otra emocional – cerebro límbico o paleomamífero- y, la más evolucionada, la parte racional -neocórtex-. La información llega, primero, a nuestra parte más instintiva y tarda 6 segundos en acceder a nuestro cerebro más humano, a la parte racional. De ahí, aquello de “cuenta hasta 10”. Ninguno de los tres cerebros es ni bueno ni malo, lo que sí son los tres es necesarios. Cada uno tiene su papel. En esta presentación de Prezi puedes conocer los tres cerebros que te detallamos a continuación:

El cerebro reptiliano

  • Es el cerebro de los reptiles
  • Se mueve en el presente: no hay memoria ni proyección al futuro, solo existe el ahora
  • Centrado en la conservación de la vida
  • Se preocupa de las necesidades básicas: comida, descanso…
  • Es territorialista: solo hay cazador o presa, solo cabe atacar o huir
  • Su limitación es el miedo

Los 3 cerebrosCuando funcionamos desde este cerebro no pensamos en las consecuencias de nuestros actos, no hay reflexión, sólo actuamos. Es el que está activo cuando no hemos comido o dormido y nos ponemos de mal humor. Nos garantiza la supervivencia y, por ello, no sabemos cómo, en un caso de emergencia nos hemos despertado. También es el que nos ha hecho hacer algo que luego no comprendemos: “no sé qué me pasó, no era yo mismo”. Dispara nuestra agresividad o nuestra huida en una situación de conflicto.

El cerebro límbico

  • Aparece en los mamíferos e incipiente en las aves
  • Es el cerebro del aprendizaje
  • Se centra en las emociones, en la conexión con los demás
  • Aparece el pasado, la memoria
  • Su limitación es el sufrimiento

Es el cerebro con el que estamos funcionando cuando pensamos “que haya buen ambiente en el trabajo es para mí lo más importante”. Nos hace ser conscientes de la importancia del afecto para sobrevivir y aprender. Es el cerebro que nos hace recordar y sentir nostalgia o lamentarnos.

El cerebro racional

  • Presente en los humanos, los primates y algunos cetáceos
  • Es el cerebro de la creatividad, la imaginación y la planificación
  • Aparecen los objetivos y estrategias
  • Es el que articula el lenguaje y la capacidad lógica
  • Se proyecta al futuro
  • Sus limitaciones son la ansiedad, la obsesión y el estrés

Este cerebro nos permite organizar nuestra agenda, desarrollar un plan de negocio, buscar una solución a un problema u organizar nuestras próximas vacaciones. También es el que nos hace angustiarnos por cosas que no han pasado y quizás nunca sucedan. ¿Qué cerebro crees que está en marcha en cada una de las personas del supuesto del ERE ? ¿Cuál crees que es tu cerebro predominante? ¿Te reconoces usando cada uno? En una discusión, ¿eres capaz de reconocer el tuyo y el de los demás?

La comunicación fluye desde el cerebro que más tiene en cuenta la conexión con los demás, el emocional. Si una persona plantea una discusión desde el racional -tenemos una fecha límite para este trabajo, no llegamos y esto no puede ser- y la otra persona actúa desde el reptiliano -se enfrenta de forma agresiva, voz elevada, descalificaciones, etc o huye de la discusión- la única forma de llegar a un acuerdo es que se encuentren a mitad de camino, mediante el cerebro emocional.

Estarían usando de forma predominante ese cerebro si la segunda persona puntualizara algo como: “cuando me planteas esto siento que no valoras mi trabajo ni todo lo que he hecho hasta ahora” y la primera persona podría señalar “no lo hago por ese motivo, agradezco mucho tu implicación y, de hecho, por eso te estoy planteando esta situación, porque necesito tu apoyo para resolverla”.

Te proponemos que la próxima vez que tengas una discusión describas tu punto de vista desde el cerebro emocional, es decir, desde cómo te estás sintiendo en ese preciso momento con lo que está pasando. En este audio, te planteamos una dinámica para reflexionar sobre tu cerebro predominante en un conflicto y cómo replantearte la situación.

Material utilizado

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Sobre el autor

Licenciada en Ciencias de la Información, rama Periodismo, por la Universidad Pontificia de Salamanca. Coach ejecutiva y personal. Especializada en comunicación corporativa, es codirectora de 960 Pixels Comunicación. Ha trabajado en los gabinetes de comunicación del Gobierno de Aragón, de Expo Zaragoza 2008 y de Ebrópolis; ha sido la responsable de prensa de la Institución Ferial de Barbastro y de varias ediciones del Congreso de Periodismo Digital. Fue jefa de redacción en Aragón Rutas. Completó su formación en RNE en Aragón y en Agencia EFE.

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