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¿Y si decides tratarte bien, en vez de mal? Del autosabotaje al autopatrocinio

Publicado el 22 septiembre, 2014 | Livia Álvarez Almazán | Motivación

Llevas un día de perros. Nada te ha salido como esperabas. Terminas la jornada y te sientes fatal. Empiezas a cuestionarte cómo has hecho las cosas y terminas cuestionándote a ti mismo. Es lo que llamarmos sabotearnos y se nos da francamente bien. En realidad, eso no va a hacer que las cosas cambien, lo que sí va a ir a peor va a ser nuestro humor.

¿Qué hacer en este tipo de situaciones? Allá va nuestro propio decálogo basado en los aprendizajes del coaching, la PNL y la vivencia empresarial:

1. Haz una pequeña lista en positivo de lo que has aprendido en cada uno de los sucesos de la jornada: no vale usar “no volver a…”, dale la vuelta y transfórmala en una frase positiva.

2. Revisa qué parte de lo sucedido te corresponde directamente y qué parte es ajena a ti. A menudo, tendemos hacia la culpabilidad y creemos que somos responsables incluso de que llueva o de que no llueva.

3. Acepta el enfado o la frustración momentánea. Si los rechazas, persistirán con más fuerza. Un modo de gestionar mejor las emociones es hacer un escáner mental por tu cuerpo comprobando cómo afectan: tensión corporal, dónde está localizada, frente fruncida, etc. Se trata de un escáner detallado y aséptico, sin juicios de valor, una mera descripción. Eso hace que tomes una cierta distancia con la emoción y relaja su intensidad.

4. Estés como estés cuando te sobrevenga el malestar, cambia de posición corporal y muévete un poco. Hará que, de forma intuitiva, aprecies otros puntos de vista

5. Al final, igual que al principio, todo nos afecta según nuestra forma de percibirlo. Por eso, un mismo suceso que le acontece a dos personas, es vAnchor Text a mostraristo de un modo diferente por cada una de ellas.

Cuando percibimos, no somos en absoluto objetivos y nos perdemos una infinidad de matices de la realidad. Después, pasamos lo que hemos percibido por nuestros filtros mentales: aprendizajes, experiencias, cultura, sociedad, miedos, etc.

¿El resultado? Mi cabeza monta un gran culebrón. Uno de mis profesores suele decir: pega esto en la nevera, “llevo a un idiota dentro que se monta películas”. Creo que es una de las frases más sabias que he escuchado jamás.

6. Crea una carpeta -en el ordenador o de papel- con imágenes que te inspiren. Profesiones que te gustaría desempeñar en otra vida; lugares recónditos que quieres conocer; tu casa deseada; personajes que te motivan, imágenes que, simplemente, te atraen… De vez en cuando, revisa la carpeta.

7. Cuando comiences a autosabotearte y a minar tu autoestima, viene muy bien recordar las personas que a lo largo de tu vida te han alentado. Quizás fue el comentario de un abuelo, la frase que te dijo un día tu padre, aquel profesor, un jefe, un desconocido o el vecino de al lado. Haz memoria para ir recordándolas. Apúntalas y, en especial, aquellas que te dijeron cuando eras niño. Forman parte de tu kit de medicina personal.

8. Hay tres frases mágicas que deberíamos repetirnos todos los días, antes de comenzar la jornada y al acabarla. ¿Estás vivo? ¿Existes? Sí. ¿Eres especial? Es decir, ¿hay alguien más en el mundo exactamente como tú? No, así que sí que eres especial. ¿Eres bienvenido? -si no lo fueras, ¿crees que estarías aquí? Dite a ti mismo mentalmente estas frases a menudo: yo existo; yo soy especial; yo soy bienvenido. Puede que te parezcan una tontería. Haz la prueba. Repítelas con calma varias veces y revisa cómo está tu cuerpo y qué sensaciones afloran al hacerlo. Puede que te guste y cojas el hábito de hacerlo todos los días. Quizás entonces comiencen a suceder cosas extraordinarias.

9. Cambia el concepto error o fracaso por el de resultado. Es decir: no es que las cosas te hayan salido mal ni que hayas fracasado -tu cabeza se centra en lo que considera un error-, sino que no han salido como esperabas -tu mente pasa a pensar qué hacer para que las cosas salgan como tú esperas-. Si te fijas bien, te darás cuenta de que hay importantes diferencias entre ambas frases y que una de ellas te estanca, mientras otra te empuja hacia delante.

10 Seguro que tienes vídeos-comodín, al igual que canciones, para los malos momentos. Son esos que te devuelven la ilusión. Os dejo uno de ellos que a mí me hace pensar que la sabiduría y el conocimiento ya no es solo patrimonio de los más experimentados, sino que a veces son los más jóvenes los que nos dan estupendas lecciones:

 

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Sobre el autor

Licenciada en Ciencias de la Información, rama Periodismo, por la Universidad Pontificia de Salamanca. Coach ejecutiva y personal. Especializada en comunicación corporativa, es codirectora de 960 Pixels Comunicación. Ha trabajado en los gabinetes de comunicación del Gobierno de Aragón, de Expo Zaragoza 2008 y de Ebrópolis; ha sido la responsable de prensa de la Institución Ferial de Barbastro y de varias ediciones del Congreso de Periodismo Digital. Fue jefa de redacción en Aragón Rutas. Completó su formación en RNE en Aragón y en Agencia EFE.

2 Responses to ¿Y si decides tratarte bien, en vez de mal? Del autosabotaje al autopatrocinio

  1. Mate Cózar Macías says:

    Me ha gustado mucho este articulo, es muy acertado y desde luego positivo y alentador. Muchas gracias.

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